B2.3. Configuración y funcionamiento

Se ha realizado la adaptación de microorganismos a 10g/L de la fracción no metálica de PCB a los microorganismos Acidithiobacillus ferroxidans, en el medio 882.

Se ha observado una formación de precipitado en las paredes de los botes, que muestran la formación de jarosita, un compuesto formado por hierro, cuando el pH es superior a 2,3. Al precipitar el hierro, se reduce la concentración de hierro en el medio, necesaria para el metabolismo de los microorganismos, y, por lo tanto, se reduce el rendimiento de los mismos para la biolixiviación de metales.

Tras las pruebas realizadas se concluye que el control de pH a 2 produce una mejora en el rendimiento, al evitar la precipitación del hierro, y que no es necesario añadir mayor cantidad de hierro al medio, puesto que no se ha detectado influencia notable en el resultado en las pruebas realizadas.

Se han probado diferentes pasos de adaptación, con mayor y menor numero de pasos, y los resultados muestran que las condiciones intermedias son las más óptimas para la adaptación de estos microorganismos a este tipo de residuo.

Con esas condiciones óptimas, se han adaptado los microrganismos a 10 g /L de fracción no metálica de PCB, y se ha procedido a adaptarlos con esa proporción S/L a mayor volumen, hasta alcanzar los 50L necesarios para los test en el equipo piloto.

Se han realizado test en 50 L, en los que se han mantenido control de temperatura a 30ºC, ph constante a 2, y se han realizado mediciones regulares del contenido metálico en el líquido, mediante toma de muestra y análisis en el ICP-OES. Los metales a los cuales se ha realizado seguimiento son Al, Cr, Fe, Ni, Cu, Zn, Ag, Sn, Au y Pb.

Se ha observado un cambio de color en el medio, entre el inicio y el fin de cada experimento, que puede observarse en la figura.

Se han realizado tres experimentos en 50L, y las principales conclusiones extraídas son las siguientes:

  • Analizando los resultados de los metales presentes en una cantidad mayor del 6% en el residuo, se obtiene una extracción de cobre media del 90%, que incluso en algunos casos supera el 94%. Para el caso del Aluminio, la eficiencia alcanza valores del 80%.
  • En el caso de los metales con menor presencia en el residuo (<1%), el Níquel y el Zinc muestran valores de extracción del 56 y 84 % respectivamente, por lo que se estima que estos microorganismos podrían utilizarse para extraer estos metales de otros residuos que los contengan en mayor concentración.
  • No se detecta la lixiviación de oro del residuo, y la extracción de plata es menor del 4% en todos los casos. Se concluye que es necesario otro tipo de microorganismos para extraer estos metales, pero, además, su baja concentración en el residuo dificulta su recuperación con este método.

Figura. Resultados obtenidos en uno de los experimentos.